Familias herreranas generan ingresos con la venta de panes y galletas artesanales

El olor a pan recién horneado envuelve a los clientes que visitan la panadería San Pedro, ubicada en La Canoa, en la provincia de Herrera. La comunidad ha cobrado notoriedad por preparar un pan casero que se vende tan rápido como sale del horno.

El agradable aroma que emana del horno casero atrae a grandes y chicos que llegan a la panadería en busca del pan caliente. La panadería es modesta, pero lo que la hace especial es la receta que guardan sus trabajadores. Aquí todos sus productos: panes, roscas de huevo, galletas de avena y kekis de coco se cocinan en un horno de barro que se caliente con leña.

El proyecto lo integran Vielka Rodríguez, Reyna Gómez, Johana Gómez, Luciría Gómez, Arístides Rodríguez, Armodio Quintero y Santiago Gómez. Se trata de amas de casas y agricultores que no percibían ningún ingreso económico y que decidieron emprender desarrollando el oficio que mejor saben hacer: preparar pan.

Estas siete familias recibieron del MIDES capacitación en temas como organización, economía financiera, plan de trabajo y mercadeo. Además, se les entregó un kit completo con bandejas, rodillos, tenazas, espátulas, delantales, redecillas y un horno de gas.

Solo en la provincia de Herrera el programa Redes de Familia beneficia a 159 familias en 16 corregimientos, mientras que, a nivel nacional, 7,121 grupos están desarrollando emprendimientos sostenibles en áreas como la agricultura, la avicultura, la confección de artesanía y la instalación de panaderías caseras. La mayoría de estos emprendimientos (2,629) se desarrollan en la comarca Ngäbe Buglé.

La panadería San Pedro se desarrolla en el corregimiento colmena de El Calabacito, donde no existen empresas o fábricas que generen empleo y en donde la mayoría de sus habitantes generan ingresos a partir de la agricultura de subsistencia.

Luciría Gómez relató que toda la producción se prepara de manera artesanal. El secreto de su producto está en la masa que se obtiene tras mezclar con un toque especial la harina, la levadura, el aceite y los huevos. El éxito de la panadería es tal, que el pan se vende en comunidades aledañas.

“Hemos tenido una buena aceptación, los vecinos están pendiente de los días que horneamos para encargar sus panes. También solicitan de otros pueblos, inclusive tenemos clientes del distrito de Chitré”

indicó la mujer de 56 años.

El éxito del emprendimiento lo atribuye a saber distribuir los roles con sus compañeros. Cada uno tiene una función. Por ejemplo, Johana Gómez, de 33 años, es la encargada de comercializar los panes y los dulces por las redes sociales. La idea de utilizar el Internet les ha permitido trabajar por encargos, se trata de un plus que ha incidido satisfactoriamente en las ventas.

“Los pedidos vienen de todos lados. Lo que hacemos es enviar las bolsas de pan con los buses que salen de la comunidad. Esta dinámica ha resultado muy buena. Nuestra receta se está extendiendo por todos lados y esas son buenas noticias”

precisó Gomez

Los dueños de la panadería San Pedro se sienten muy contentos de lo que han logrado. Cada día, sus panes y dulces están ganando mercado, demostrando así que el trabajo en equipo y la alianza con el Gobierno Nacional brinda buenos resultados.

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