Rescatan perezoso en Bugaba

Gracias a la colaboración comunitaria, técnicos de la agencia de Volcán y de biodiversidad del Ministerio de Ambiente en la provincia de Chiriquí se logró reubicar a un perezoso de dos dedos (Choloepus hoffmanni ) El mamífero fue ubicado en el patio de una residencia en el corregimiento de Solano, distrito de Bugaba. En primera instancia el caso fue reportado, por los propietarios de la casa, a la estación de la Policía Nacional y estos a su vez informaron al técnico de MiAMBIENTE. Coordinado, se procedió a retirarlo debido a que las mascotas (perros) podían hacerle daño yese era el mayor temor de la familia. El animal, caracterizado por ser solitario, nocturno y arborícola, fue evaluado por personal idóneo de MiAMBIENTE quienes tras la revisión y monitoreo de la conducta se determinó que no estaba golpeado ni herido. Al ver que estaba en buen estado físico se procedió a su a su liberación. El peludo fue liberado en una zona boscosa del distrito de Bugaba, en donde tiene garantizada su dieta basada en hojas. Ellos se mueven lentamente y de sus dos dedos cuelgan de las ramas de los árboles suspendidos por sus grandísimas garras, que son de dos o tres centímetros de largo. La mayor parte de su desplazamiento la realizan en horas nocturnas y se alimentan principalmente de hojas de los árboles. Curiosamente la piel también los protege del sol y la lluvia, a diferencia de la de otros mamíferos, sube del vientre hacia arriba, no de arriba hacia el vientre. Es así, porque cuando llueve y están colgados boca arriba la lluvia se desliza fácilmente por su piel.
Se aprueba nuevo Plan de Manejo para el área protegida de la Cordillera de Coiba

Panamá amplió el área marina protegida de la Cordillera de Coiba de 17 mil a 68 mil kilómetros cuadrados aproximadamente, cumpliendo anticipadamente con la meta de la “Iniciativa 30×30” del Marco Mundial de la Diversidad Biológica de proteger el 30% de las áreas marinas del país para el 2030. Menos de un año después, en febrero de 2022, el biólogo marino del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) Héctor Guzmán, junto a un equipo consultor multidisciplinario, entregó el plan de manejo final para el área protegida ampliada que fue recientemente aprobada por el Ministerio de Ambiente de Panamá, según resolución número DM-No. 0089-2022 del 3 de marzo del 2022. El área protegida ampliada de la Cordillera de Coiba, ubicada a 100 km al sur del Parque Nacional Coiba, es única en que cuenta con varias cadenas montañosas submarinas llenas de mucha biodiversidad por descubrir. Es un ecosistema que resguarda catorce especies de mamíferos marinos que la usan como zona de migración y alimentación, como la ballena azul, el cachalote y el rorcual del norte, además de tortugas marinas, peces picudos, tiburones y otras especies, en su mayoría vulnerables o en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. La ampliación del área marina protegida de la Cordillera de Coiba mejora la conectividad del Corredor Marino del Paciìfico Este Tropical, fortaleciendo la conservación y el uso sostenible de las aguas protegidas entre Isla de Coco en Costa Rica, Galápagos en Ecuador, Malpelo y Gorgona en Colombia y Coiba en Panamá. “Meses de arduo trabajo con nuestro equipo consultor y más de 20 consultas ciudadanas nos permitieron diseñar y justificar la extensión y el Plan de Manejo del área protegida Cordillera de Coiba”, dijo Guzmán. “Gracias a los fondos de la Fundación Wyss y STRI y al apoyo de la Fundación MissionBlue, la Red Migramar y las autoridades locales por hacer posible esta labor”. “Fue una experiencia nueva para mí el poder coordinar con Héctor este esfuerzo de conservación tan grande para Panamá, y lo logramos” dijo Marco Díaz, coordinador general del equipo consultor. El plan prohíbe completamente la pesca en dos terceras partes del área protegida, y en el tercio restante permite únicamente la pesca sostenible, como por ejemplo la pesca conocida como caña y línea que deberá regularse apropiadamente. Eso reducirá la pesca incidental de especies migratorias, la cual pone en peligro la salud de los océanos. También propone una zonificación de usos novedosa y dinámica que debe reevaluarse cada dos años en adaptación al cambio climático y manejo pesquero, así como una gestión del plan de manejo basada en un comité de gobernanza balanceado, conformado por representantes de los distintos grupos locales e internacionales interesados. Entre otras cosas, el comité velará por la aprobación de las investigaciones científicas en la zona, establecerá las políticas de conservación y uso sostenible del área protegida y gestionará ayuda para el cumplimiento de sus objetivos y el mejoramiento de sus condiciones. “Gracias al consorcio Blue Nature Alliance pudimos conseguirle fondos adicionales a Panamá para establecer por primera vez en el país un sistema de monitoreo satelital de la flota pesquera, que permita erradicar la pesca ilegal y controlar la legal. Esta será un área genuinamente protegida” dijo guzzmán Para el director de STRI, Joshua Tewksbury, es motivo de orgullo que el Instituto haya sido parte del equipo interinstitucional multidisciplinario que desarrolló con tanta dedicación la justificación para la expansión y el plan de manejo para el área protegida ampliada de la Cordillera de Coiba y espera continuar realizando colaboraciones basadas en la ciencia que permitan al país alcanzar otros hitos en pro de la sostenibilidad.
La mujer que está produciendo alimentos en tiempo de pandemia

El día de Aurelina Ortiz, inicia con una taza de café a las 5:00 a.m. y se termina cuando se oculta el sol. Siempre lleva consigo un azadón, rastrillo, machete y una que otra herramienta agrícola cuando recorre su parcela que lleva por nombre “Una Luz en el Camino”, ubicada en la comunidad de Quije, en las montañas de Coclé. Hace un año Aurelina transformó su parcela en una “Escuela Campo”, donde 17 mujeres asisten tres veces al mes para aprender todo lo relativo a la diversificación de cultivos para luego replicar en su terreno las técnicas que aprenden. En estas parcelas Aurelina de 49 años ha cosechado en plena pandemia: arroz, maíz, zapallo frijol, abichuelas, camote, tomate, ají y matas de plátano. También ha instalado tinas de tilapias. Pero lo más importante es que ha logrado aumentar sus rendimientos al introducir semillas certificadas y técnicas innovadoras que han permitido tener buenas cosechas en espacios pequeños.Este emprendimiento le permite llevar comida a su hogar y vender el excedente en su propia comunidad. Este proyecto está ubicado en el corregimiento de Las Huacas en el distrito de Natá. En esta escuela Aurelina quiere graduarse con honores porque está consciente que esa certificación le permitirá llevar alimentos a la mesa de su casa y la de sus compañeras. “Aquí todas tenemos la oportunidad de progresar y construir un mejor futuro para nuestra familias con el acompañamiento institucional. Somos mujeres del campo que trabajamos por un mejor futuro y con este proyecto estamos generando ingresos para nuestros hogares” destacó Aurelina. En estas parcelas las mujeres están aprendiendo a confeccionar y utilizar máquinas artesanales como el “rayador”, una herramienta que se confecciona con tablas y clavos que cuadriculan el terreno donde el arroz será sembrado. Mientras que, en las tinas de tilapias aprenden a conocer todo sobre el potencial que tiene los proyectos acuícolas. Para Peralta la historia de Aurelina revela el empoderamiento y la autonomía de la mujer en la economía rural y su papel protagónico como proveedoras de alimentos para su familia.Pero, sobre todo, les está enseñando a las mujeres que se puede migrar del asistencialismo a esa movilidad social que le hace bien al país. La Organización Internacional del Trabajo calcula que las mujeres de zonas rurales suponen una cuarta parte de la población mundial. Asimismo, las mujeres también representan el 41% de la fuerza de trabajo agrícola de todo el mundo, un porcentaje que aumenta hasta el 49% en los países de bajos ingresos. Durante la pandemia las mujeres han asumido grandes retos. En la provincia de Coclé Aurelina y las mujeres rurales que dirige han decidido que es hora de emprender, por eso se esmeran en preparar la tierra día a día porque saben que “Una Luz en el Camino” es una tierra que aún tiene mucho que ofrecer.
¿En qué andan los tiburones ballena?

El seguimiento satelital del pez más grande del océano reveló información sobre sus patrones migratorios y de alimentación, pero los sitios donde se reproducen siguen siendo un misterio El pez más grande del océano es un trotamundos que puede verse ocasionalmente disfrutando de las aguas costeras del Pacífico panameño. Sin embargo, no se sabe mucho más sobre los hábitos del tiburón ballena (Rhincodon typus) en la región. Mediante el seguimiento satelital del paradero de 30 de ellos, científicos exploraron los factores que influyen en el comportamiento de esta especie en peligro de extinción. Este al igual que otros grandes tiburones, puede tardar años o incluso décadas en alcanzar la madurez y reproducirse, lo que los hace vulnerables a las disminuciones poblacionales, especialmente cuando esto se combina con las amenazas humanas. Por ejemplo, pueden quedar capturados en las redes de pesca o enfrentarse al riesgo de colisiones con embarcaciones cuando las rutas de navegación coinciden con sus áreas de alimentación. Para poder proteger mejor la especie, primero es necesario entender y predecir su comportamiento. El seguimiento satelital de esta especie, dirigido por el ecólogo marino de STRI Héctor Guzmán, reveló que los tiburones ballena se alimentan principalmente en las aguas costeras, los montes y cordilleras submarinas del Pacífico panameño, donde pueden encontrar abundancia de su alimento favorito: pequeños peces y plancton. También fueron ubicados nadando hacia el norte y el sur a lo largo de la costa, hacia México y Ecuador, y hacia el océano abierto para alimentarse. “Esta especie requiere una clara planificación regional. Una vez identificadas las zonas de alimentación y de cría, deberían aplicarse algunas medidas de protección. Las recientes expansiones de áreas marinas protegidas en toda la región ofrecen una plataforma interesante para las prácticas de conservación a gran escala.» dijo Guzmán Aunque utilizaron las áreas marinas protegidas, los tiburones ballena también pasaron tiempo en zonas de pesca industrial y de tráfico de buques, lo que podría ponerlos en peligro, según el nuevo artículo publicado en Frontiers in Marine Science. “El estudio demuestra lo complejo de la protección de los tiburones ballena: los individuos marcados visitaron 17 áreas marinas protegidas de 5 países, pero más del 77% de su tiempo estuvieron en áreas sin ninguna protección”, dijo Catalina Gómez, co-autora del estudio y ecóloga marina de la Universidad de Panamá. Por tanto, para las especies altamente migratorias y en peligro de extinción, como el tiburón ballena, las medidas de conservación deben ir más allá del establecimiento de áreas marinas protegidas locales. Los esfuerzos deben centrarse en la protección de grandes áreas oceánicas y en el establecimiento de corredores marinos que trasciendan las fronteras nacionales, por ejemplo: la recién expandida Área Marina Protegida de la Cordillera de Coiba, en Panamá, o el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical, que conecta Coiba con las islas Cocos de Costa Rica, las Galápagos de Ecuador y la isla Malpelo de Colombia. “Se debe continuar con un programa de monitoreo satelital periódico por dos razones principales: en primer lugar, aún no sabemos dónde se reproduce la especie y el rastreo puede llevarnos en la dirección correcta. En segundo lugar, sabemos que se desplazan por extensas zonas. Hemos identificado posibles corredores o vías marítimas, así como zonas de agregación, que requieren atención para su manejo y normas de protección claras. El seguimiento nos permitirá identificar mejor esas rutas regionales”. Agregó Guzmán Esta investigación fue parcialmente financiada por la Fundación MarViva (Panamá), la International Community Foundation-CANDEO, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación de Panamá (SENACYT) y su Sistema Nacional de Investigación, y el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
Superficie sembrada de arroz en Panamá presenta números positivos

La superficie sembrada de arroz en Panamá presenta números postivos en comparación con el año pasado, a la misma fecha, al alcanzar 1,230 hectáreas más hasta este 17 de junio de 2022, según el monitoreo elaborado por la Dirección Nacional de Agricultura del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, que encabeza, Augusto Valderrama. Este informe lo realiza semanalmente la Dirección de Agricultura, a cargo de Reynaldo Solís, para conocer el avance de siembra y garantizar el abastecimiento de uno los principales alimentos de los panameños. A pesar del alza del combustible y altos precios de los insumos y fertilizantes, provocados por la pandemia y la guerra entre Rusia y Ucrania, los productores panameños se mantienen produciendo y sembrando arroz, uno de los principales objetivos del gobierno del presidente Laurentino Cortizo Cohen. Para el año agrícola 2022-2023 se programó la siembra de 90,000 hectáreas, con la participación de 1,443 productores, con una proyección de cosecha de 429,998 TM o sea 9, 459,950 QQ, con rendimiento promedio de 105 quintales por hectáreas. Sobre la superficie preparada, el informe reporta 26,980.2 Ha. para siembra de 536 productores; que representan un 29.98 % de lo programado a nivel nacional para el año agrícola 2022 – 2023. Del total preparado el 94.31 % es secano (25,443.9 hectáreas de 535productores) y 5.69 % Riego (1,631.8 Hectárea de 23 productores). Hasta el momento del total sembrado, la provincia de Chiriquí registra el mayor porcentaje de siembra con un 39.1 % (9,777.47 Ha con 323 productores), y le siguen en orden descendente Panamá Este, con 16.8 % (4,213.6 Ha de 55 productores), Darién con 13.7 % (3,439.3 Ha con 33 productores), Veraguas con 13.2 % (3,293.6 Ha de 60 productores), Los Santos 8.7 % (2,180.2 Ha de 36 Productores), Coclé 6 % (1,490.7 Ha de 20 productores) y Herrera 2.5% (630.5 Ha de 9 productores).