Primer Festival del Azúcar y la Sal se abre paso en Aguadulce

Atrás quedó la pandemia. Superando todas las expectativas, el Festival del Azúcar y la Sal, hizo que la gente saliera de sus casas para disfrutar de una nueva festividad aguadulceña.
MiAMBIENTE impulsa el fortalecimiento de unas 250 hectáreas reforestadas

El Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE), a partir de octubre próximo, iniciará las actividades de mantenimiento silvícola en diversos puntos de la geografía nacional en donde se ha realizado reforestaciones durante los últimos tres años. La iniciativa forma parte del Programa Nacional de Restauración Forestal (PNRF), que tiene un enfoque de monitoreo en ocho provincias (Darién, Panamá, Panamá Oeste, Coclé, Herrera, Los Santos, Veraguas y Chiriquí) y la Comarca Ngäbe – Buglé. En esta primera etapa se trabajará en aproximadamente 250 hectáreas. “ El mantenimiento incluye labores de reposición de plantones, rodajeo, control de plagas, fertilización, ronda corta fuego, limpieza de selectiva u homogénea, y la selección de las especies dependiendo del lugar” Explicó Epifanio Gonzalez, técnico general Entre los hallazgos, durante las inspecciones técnicas, se evidencia que los plantones compiten con las malezas, lo que está provocando que no se establezcan de forma correcta, he allí el requerimiento de asistencia para garantizar su crecimiento. Cristhiam Aizprúa, Técnico Extensionista forestal, sustenta que en la provincia se trabaja, por ahora, en polígonos reforestados en Las Lajas, La Meseta de Chorcha, La Mina, Chorcha Abajo, San Lorenzo, El Bongo, San Miguel del Yuco, Celmira y Las Azules Estos puntos seleccionados se caracterizan por ser puntos reforestados entre los años 2020, 2021 y 2022, con algunas excepciones; y no forman parte de los Planes de Compensación. “Con esto buscamos que esos plantones se mantengan en campo y se conviertan en reforestaciones exitosas; los árboles en su primera etapa de vida necesitan más cuidado y ese es nuestro objetivo” aseguró Arisleyda Batista, enlace provincial del proyecto. El vivero en MiAMBIENTE Chiriquí tiene la producción de 38 especies de árboles maderables, no maderables, frutales, ornamentales; algunas de las especies con importancia en la protección de las fuentes hídricas. Al finalizar esta etapa, se perfila continuar con otras 400 hectáreas en el país.
La abuela de 104 años que aprendió a leer y escribir con la ayuda de su nieta

Felipa Ruiz es la protagonista de una historia de superación que nos enseña que nunca es tarde para aprender. A sus 104 años, esta mujer, que vive en el distrito de Capira, provincia de Panamá Oeste, aprendió a sumar, restar y escribir su nombre y apellido con su puño y letra. La hazaña la logró tras completar exitosamente el programa Muévete por Panamá, “Yo, Sí Puedo” Felipa recorrió casi toda su vida con su condición de iletrada, que le impidió descubrir las fascinaciones que trasmiten la lectura de un libro o una novela. Siempre dedujo que ahí afuera había un mundo inmenso. Lo intuía cuando veía un periódico, indescifrable para ella. Felipa logró cursar hasta tercer grado, pero lo poco que aprendió lo olvidó. A muy temprana edad reemplazó los cuadernos y los textos escolares por herramientas agrícolas, que la alejaron las aulas de clases. Desde pequeña se ocupó de los quehaceres del hogar, y cuando no estaba cocinando o atendiendo algún detalle en la casa, estaba preparando la tierra para sembrar arroz, maíz, frijol, yuca, ñame y otros tubérculos que se convirtieron en la principal fuente de alimentación de su familia. Hace unos meses, su nieta Sheila González se enteró de que el MIDES ofrecía servicios de alfabetización y, tras capacitarse como maestra voluntaria, inscribió a su abuela para que fuera su alumna. La relación maestra-alumna brindó excelentes resultados. Por más de siete semanas, Sheila le dictó clases de alfabetización a su abuela, quien reside en el corregimiento Colmena de Cirí Grande, en el distrito de Capira. Pero había un problema por resolver, la mano rígida de Felipa estaba acostumbrada a sostener la coa, el machete, el rastrillo y el azadón, por lo que las primeras lecciones consistieron en hacer garabatos en el cuaderno, círculos y ejercicios de caligrafía, que lograron que la abuela sujetara correctamente el lápiz. Luego de varias clases, Felipa aprendió las vocales, los números y empezó a escribir frases cortas. Lo demás es historia. En los 36 meses de gestión pública, un total de 3,306 personas ha aprendido a leer y escribir a través del programa Muévete por Panamá, de las cuales 2,188 son mujeres, explicó el director de Alfabetización del MIDES, Carlos A. Contreras. Contreras certificó que Felipa Ruiz es la mujer más longeva que logra alfabetizarse con el método “Yo, Sí Puedo”, lo que demuestra la efectividad del programa, que le permite al iletrado capacitarse en 65 clases. Por su parte, la psicóloga Kiria Santana, del MIDES, indicó que una persona iletrada puede llegar a desarrollar altos niveles de ansiedad e incluso verse sumergido en cuadros depresivos por sentirse aislado, y muchas veces incompetente en un mundo que no para de actualizarse. Felipa está feliz, porque ahora puede escribir y leer los mensajes que se le presentan. Puede experimentar el placer de escribir los nombres de sus hijos. Para su familia, que se compone de 12 hijos, 30 nietos, 46 bisnietos y 16 tataranietos, es un logro que los llena de mucho orgullo. “Si yo pude, que tengo 104 años, todos pueden, nunca es tarde para aprender” comentó Felipa, mientras enseña un papel donde está plasmada su firma. Para Sheila fue una experiencia inolvidable, que le permitió conocer más a su abuela. Durante las clases le relató lo que vivió de pequeña y lo mucho que añoraba tener la habilidad de escribir su nombre.
La mujer que está produciendo alimentos en tiempo de pandemia

El día de Aurelina Ortiz, inicia con una taza de café a las 5:00 a.m. y se termina cuando se oculta el sol. Siempre lleva consigo un azadón, rastrillo, machete y una que otra herramienta agrícola cuando recorre su parcela que lleva por nombre “Una Luz en el Camino”, ubicada en la comunidad de Quije, en las montañas de Coclé. Hace un año Aurelina transformó su parcela en una “Escuela Campo”, donde 17 mujeres asisten tres veces al mes para aprender todo lo relativo a la diversificación de cultivos para luego replicar en su terreno las técnicas que aprenden. En estas parcelas Aurelina de 49 años ha cosechado en plena pandemia: arroz, maíz, zapallo frijol, abichuelas, camote, tomate, ají y matas de plátano. También ha instalado tinas de tilapias. Pero lo más importante es que ha logrado aumentar sus rendimientos al introducir semillas certificadas y técnicas innovadoras que han permitido tener buenas cosechas en espacios pequeños.Este emprendimiento le permite llevar comida a su hogar y vender el excedente en su propia comunidad. Este proyecto está ubicado en el corregimiento de Las Huacas en el distrito de Natá. En esta escuela Aurelina quiere graduarse con honores porque está consciente que esa certificación le permitirá llevar alimentos a la mesa de su casa y la de sus compañeras. “Aquí todas tenemos la oportunidad de progresar y construir un mejor futuro para nuestra familias con el acompañamiento institucional. Somos mujeres del campo que trabajamos por un mejor futuro y con este proyecto estamos generando ingresos para nuestros hogares” destacó Aurelina. En estas parcelas las mujeres están aprendiendo a confeccionar y utilizar máquinas artesanales como el “rayador”, una herramienta que se confecciona con tablas y clavos que cuadriculan el terreno donde el arroz será sembrado. Mientras que, en las tinas de tilapias aprenden a conocer todo sobre el potencial que tiene los proyectos acuícolas. Para Peralta la historia de Aurelina revela el empoderamiento y la autonomía de la mujer en la economía rural y su papel protagónico como proveedoras de alimentos para su familia.Pero, sobre todo, les está enseñando a las mujeres que se puede migrar del asistencialismo a esa movilidad social que le hace bien al país. La Organización Internacional del Trabajo calcula que las mujeres de zonas rurales suponen una cuarta parte de la población mundial. Asimismo, las mujeres también representan el 41% de la fuerza de trabajo agrícola de todo el mundo, un porcentaje que aumenta hasta el 49% en los países de bajos ingresos. Durante la pandemia las mujeres han asumido grandes retos. En la provincia de Coclé Aurelina y las mujeres rurales que dirige han decidido que es hora de emprender, por eso se esmeran en preparar la tierra día a día porque saben que “Una Luz en el Camino” es una tierra que aún tiene mucho que ofrecer.
Se celebran 50 años del ballet nacional y 500 años de fundación de Natá

El Teatro Balboa fue escenario este 12 y 13 y de mayo de la presentación del Ballet Nacional en ocasión de celebrar sus 50 años de creación y también los 500 años de fundación del distrito de Natá de Los Caballeros en la provincia de Coclé. Los asistentes a esta gala de doble celebración disfrutaron del estreno de “Grand Pas de Paquita”, las “Estaciones de Vivaldi” y otras expresiones culturales. Durante la velada especial, la ministra de Cultura, Giselle González Villarrué, en nombre del presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen felicitó al pueblo Natariego, al Comité Organizador de la celebración y a las autoridades por la motivación, el empeño y dedicación que han puesto en todos los eventos y actividades que se han realizado. Natá de Los Caballeros fue fundada por los españoles el 20 de mayo de 1522 y es la segunda población más antigua del litoral Pacífico, superada solo por la ciudad de Panamá fundada en el año 1519. Asistieron además al evento, Lidia Chiari, vice alcaldesa del distrito de Natá; Rodrigo Pérez, presidente del Consejo Municipal; Luis Ernesto Carles, diputado del circuito; Francisco De León, director regional de MiCultura en Coclé y Gloria Barrios, directora del Ballet Nacional, entre otros.