Estudiante de Colón gana concurso de deletreo

Estudiantes de las 16 regiones educativas de cuarto a sexto grado de colegios oficiales y particulares, participaron del octavo Concurso Nacional de Deletreo 2023 bajo el lema ‘Importancia del deletreo en el aprendizaje’, en la gran final que se celebró el pasado 19 de octubre. El Concurso fue ganado por la estudiante colonense Nathaly Mayorga. El objetivo del certamen es fortalecer el vocabulario de los alumnos de educación básica a alimentar su vocabulario con palabras nuevas, desarrollar su desenvolvimiento cotidiano y que, consecuentemente, les sirva de base o semillero para participar en futuros certámenes nacionales e internacionales. El concurso es el resultado de un convenio entre el Banco Nacional de Panamá, el Ministerio de Educación e Marketing Solution, con el que se impacta positivamente los ODS 4 Educación de Calidad y 17 alianzas para lograr objetivos.

“Escuela de lluvia” en Darién permite acceso al agua a más de 600 habitantes

En el marco del primer aniversario del programa “Escuela de Lluvia” en Panamá, Procter & Gamble (P&G) en alianza con Fundación Pro Niños del Darién, United Way Panamá y Panama Rainwater, inauguró la segunda “Escuela de Lluvia” en el país, esta vez en la provincia de Darién. La Escuela San Vicente, ubicada en el corregimiento de Metetí, recibió la instalación de un sistema de captación de agua pluvial con capacidad de captar 570 mil litros de agua de lluvia anual, el cual beneficia a los 115 niños y niñas que asisten a la institución, además de dar soporte adicional a los más de 600 habitantes de la comunidad. Darién es una de las provincias del país donde un porcentaje representativo de la población carecen de acceso al agua potable y saneamiento. El programa busca aprovechar la frecuente lluvia, y captar el agua para ser utilizada por los centros educativos en actividades cotidianas como el lavado de manos, el uso de servicios sanitarios, uso general de limpieza escolar, el riego de plantas y otras actividades. “En P&G sabemos que el agua es símbolo de vida; por eso, trabajamos con las comunidades para mejorar el acceso a este recurso. Nos llena de orgullo instalar nuestra segunda “Escuela de Lluvia” en el país, la cual además ayudará a reducir el ausentismo escolar y la suspensión de clases que se daba en esta institución a causa del acceso limitado a agua potable” comentó Alejandro Fernández, Director de Comunicación para Centroamérica y el Caribe de P&G. La Escuela San Vicente se convierte en la segunda “Escuela de Lluvia” en Panamá, la primera está ubicada en el C.E.B.G. El Ñajú, en Chilibre. Con ambos proyectos hasta la fecha se han beneficiado a más de 1200 familias y 550 niños, la expectativa es que entre ambas escuelas se recolecten más de 1 millón de litros de agua para el consumo de ambas instituciones y sus comunidades. El programa comprende tres áreas clave: la implementación de sistemas de recolección de lluvia para proporcionar un suministro abundante de agua limpia; el desarrollo de talleres de concienciación ambiental sobre la importancia del agua, utilizando una metodología participativa; y la colaboración con el personal docente, el personal de mantenimiento de las escuelas, los padres y madres de familia, y los estudiantes para promover una comunidad que adopte un enfoque sostenible en su relación con el agua. De hecho, los niños y las niñas de la escuela participan como “Guardianes de la Lluvia”, a través de un programa donde exploran su escuela y reflexionan sobre la problemática del agua. “Estamos comprometidos con sacar el mayor provecho al programa y, sobre todo, sembrar en nuestros estudiantes la semilla de conciencia sobre nuestro más preciado recurso: el agua. Queremos que nuestros alumnos comprendan su rol crucial en nuestro ecosistema, su impacto en la vida cotidiana y la necesidad de cuidar y preservar este recurso vital para las generaciones futuras” expresó Icenith Higuera directora de la Escuela San Vicente. “Escuela de Lluvia” forma parte del programa sin fines de lucro Agua Limpia para los Niños de P&G, que desde 2004, ha provisto más de 20 mil millones de litros de agua limpia para beber a niños y familias necesitadas de todo el mundo. De esa manera, la Escuela San Vicente, ubicada en el corregimiento de Metetí en la provincia del Darién, se convierte en la segunda Escuela de Lluvia en el país, recibiendo un sistema de captación de agua de lluvia que tiene capacidad de almacenar 17 mil litros de agua, ayudando a mitigar el estrés hídrico por el cual pasaba la institución.

Banconal lidera Relevo por la Vida y une esfuerzos por una causa noble

Colaboradores, familiares y amigos de Banco Nacional de Panamá, liderados por el grupo de voluntarios #SomosUno, llevaron a que la primera institución bancaria del país alcanzara el primer lugar nacional en la carrera Relevo por la Vida, organizada por la Fundación Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer (FANLYC). En el primer relevo, realizado en Santiago, el equipo Banconal logró 637 vueltas, llevándose el tercer lugar regional. En el segundo relevo que se verificó en la ciudad de David alcanzaron 1,002 vueltas, lo que les otorgó un segundo lugar regional. El empuje y entusiasmo del equipo, hizo que en el tercer relevo, en ciudad de Panamá, obtuvieran el primer lugar, tras alcanzar 4,412 vueltas, con las que se coronaban, también, con el primer lugar nacional como equipo con la mayor cantidad de vueltas. “Batimos un récord al ocupar el primer lugar en la carrera, que se traduce a su vez en apoyo incondicional a la loable labor que realiza FANLYC y para nosotros los resultados son doblemente gratificantes porque queda en evidencia que la unión hace la fuerza” expresó Javier Carrizo Esquivel, gerente general de Banco Nacional de Panamá El entusiasmo por participar en esta carrera va más allá de las estadísticas y los premios; se trata de brindar esperanza y alegría a aquellos niños que afrontan valientemente, junto a sus familias, el cáncer infantil. De esta forma, unidos por esa meta en común, la institución pone en práctica los criterios ASG (Ambiente, Social y Gobernanza), enmarcando este hito histórico con los Objetivos de Desarrollo Sostenibles número 3 que vela por la Salud y Bienestar y el 17 que procura las Alianzas para Lograr los Objetivos. “En total la gran ola azul, dirigida con mucho ánimo por los voluntarios #SomosUno, realizó 6,289 vueltas en la carrera Relevo por la Vida, por lo que se merecen aplausos de pie todos los que dijeron presente en esta actividad”, sostuvo con orgullo Carrizo Esquivel.

Feria del Ingenio Juvenil, premia los mejores proyectos de 2023

Estudiantes y docentes fueron galardonados por la Feria Científica Nacional del Ingenio Juvenil 2023, tras presentar los mejores proyectos por categorías, evento estudiantil e intelectual organizado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) y el Ministerio de Educación (Meduca). En este encuentro nacional de investigación científica participaron más de 170 jóvenes de escuelas oficiales y particulares que presentaron 88 proyectos desarrollados en sus regiones escolares. Los ganadores por área temática fueron los siguientes: en Biología, el primer lugar fue para la joven Nahomi Esther Vidal Guardia. En Ciencias Ambientales, triunfó Lía Victoria De León De Hoyos y María Gabriela Madrid López; en Ciencias de la Computación, las ganadoras resultaron Valery Alitt Montenegro Moreno y Camila Paola Velásquez Briceño; en Ciencias Sociales y del Comportamiento, los honores fueron para Jesús Antonio Cedeño Gutiérrez y Enith Domínguez. La categoría de Ingeniería la ganó Adrian Eduardo Herrera Mattatall; en Química, el estudiante Carlos Rodríguez; por otro lado, Salud y Medicina, el proyecto ganador fue el de Kely Denís Domínguez González e Iveth Marquela Barrios Gómez; y, en Física y Matemática, el galardón se lo llevaron Israel David González Barrios y Raúl Iván Acevedo Rivera. Además, también premiaron a los tres mejores proyectos de la Feria Científica del Ingenio Juvenil: el primer lugar fue para ‘Resistencia a antibióticos en bacteria Escherichia coli aisladas de perros de la ciudad de Panamá, en el contexto de una Sola Salud (One Health)’, de las estudiantes Kely Denís Domínguez González e Iveth Marquela Barrios Gómez. El segundo puesto lo ocupó ‘Análisis de la composición físico, química y biológica de la harina a base de termitas arbóreas Termitidae SP. como superalimento’, en Cativá, provincia de Colón, por el alumno Carlos Rodríguez. ‘Señales de tránsito automatizadas con arduino y la App Inventor que emiten mensajes preventivos de accidentes a los peatones, a través de dispositivos móviles’, por las jóvenes Valery Alitt Montenegro Moreno y Camila Paola Velásquez Briceño, fue premiado con el tercer lugar. Los tres primeros lugares como proyectos ganadores, en todas las áreas temáticas, recibirán una pasantía académica-científica de una semana y representarán al país en actividades científicas internacionales. Durante la premiación, la directora de Innovación en el Aprendizaje de la Ciencia y la Tecnología de la Senacyt, María Heller, y la viceministra Administrativa de Educación, Rosa Argüelles, entregaron el premio Inspira, en la categoría primaria, al maestro José Gómez y, en la categoría secundaria, a la profesora Anayansi Ramos.

Adultos fueron alfabetizados con el programa “Muévete por Panamá”

Dentro del corregimiento rural de Caimito de Capira, en la provincia de Panamá Oeste, se escribió un capítulo maravilloso con letras indelebles, que llena de orgullo a cada uno de los que allí residen. Es la historia de superación de 16 de sus habitantes, los cuales se convirtieron en los nuevos graduandos del programa de Alfabetización “Muévete por Panamá”, que desarrolla el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) a nivel nacional. Los graduandos son ciudadanos entre 29 y 83 años, quienes aprovecharon el programa de Alfabetización para cerrar un ciclo de sus vidas y así saldar una deuda pendiente que los mantenía alejados de la riqueza del alfabeto. Actualmente, Panamá Oeste es la segunda región del país con más alfabetizados (849) durante la administración del presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen (de julio de 2019 a agosto de 2023), después de la Comarca Ngäbe Buglé (1,193). Abuelos, abuelas, madres, padres y tíos fueron los graduandos durante aquella mañana radiante en el corregimiento de Caimito. Fue un momento especial e inolvidable no solo para los graduandos, sino para los nietos, hijos y sobrinos, por ser los que les tocó la hermosa misión de enseñarles a sus seres queridos a escribir sus nombres y apellidos, a sumar y restar. La participante de mayor edad en la graduación fue Marcelina De León Núñez, de 83 años, quien con la ayuda de su hija Sofía Martínez De León (maestra voluntaria) aprendió a leer y escribir. Las clases la recibía en su casa, en un horario flexible y con una metodología teórica-práctica. Marcelina, al igual que la mayoría de sus contemporáneos, no asistió a la escuela, porque la prioridad en aquellos años era trabajar en la huerta, y ayudar en los quehaceres del hogar. Además, recuerda que el colegio estaba distante y no había dinero para comprar los útiles escolares. “Alfabetizarla fue una experiencia hermosa, porque me acercó más a mi madre. Ella tenía interés de aprender a escribir su nombre, y hoy ese sueño se hace realidad”, comentó entusiasmada Sofía. Mientras que José Del Campo, un maestro de carrera de 24 años de edad, alfabetizó a su madre, Matisluz Sanjur Núñez, de 44 años, y a su abuela Faustina Núñez Mendoza, de 66 años. José comentó que fue un privilegio enseñarle a su abuela a escribir sus primeras palabras. “Estudié educación superior, porque me gusta enseñar, y estoy contento que mi mamá y mi abuela sean mis primeras alumnas adultas. Debo decir que fue una experiencia que volvería a repetir con mucho gusto” comentó Sanjur. Faustina, la segunda de 17 hermanos, no asistió a la escuela porque debía atender a sus hermanos y ayudar en las tareas de la casa. Mientras trabajaba en la huerta —cosechando yuca, ñame, otoe y otros tubérculos más— se escapaba sin querer de la magia de las aulas, de la fascinación de leer un libro y de las aventuras imaginarias que se siente cuando se navega por las letras de un cuento. Ahora que sabe leer, Faustina está descubriendo un mundo que siempre estuvo frente a sus ojos, pero que desconocía. Otra historia de superación fue la de Cipriano Rodríguez, de 77 años, quien fue alfabetizado por su hija Marisín Rodríguez, de 19 años. Marisín también le enseñó a leer y escribir a sus tíos Genaro Rodríguez, Victoriano Rodríguez y Marta Chirú. La maestra voluntaria Zuleyka Gutiérrez, de 38 años, también alfabetizó a su abuelo Bernardino Nieto, de 72 años, y a tres parientes más. En tanto, Leydis Alonso, de 35 años, le dio clases a su hermano Melquisedec Isaías Alonso, de 29 años; mientras que Santos Perfecto Núñez, de 74 años, aprendió a leer y escribir de la mano de su vecina Carmen Ovalle, de 32 años. La graduación de estos orgullosos ciudadanos no pasó desapercibida. El pueblo de Caimito acompañó a los suyos en la Junta Comunal del lugar, donde se realizaron varios actos culturales para celebrar este momento único en sus vidas. Panamá es prácticamente un territorio libre de analfabetismo La alfabetización es un recurso que empodera a los ciudadanos y los hace independientes. Además, los incorpora a la sociedad como agentes de cambio, capaces de valerse por sí mismo. Con el programa de Alfabetización “Muévete por Panamá” y el método “Yo, Sí Puedo”, han aprendido a leer y escribir 5,145 personas a nivel nacional, de julio de 2019 a agosto de 2023. Los logros de este programa se reflejaron en los resultados del último Censo de Población y Vivienda de 2023 efectuado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), de la Contraloría General de la República, que arrojó que Panamá tiene 3.7% de personas que no saben leer ni escribir, estadística que lo convierte prácticamente en un país libre de analfabetismo. La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) considera “territorio libre de analfabetismo” a aquellos países que reportan una tasa inferior al 5%. A pesar de este logro, el MIDES sigue avanzando con su programa. En la actualidad existen 170 ambientes funcionando, donde 141 maestros voluntarios le están enseñando a leer y escribir a 554 personas de todo el país. “El compromiso del Gobierno Nacional es promover un desarrollo social y económico en todos los estratos sociales, y esto incluye a las personas que, por diversos motivos, no pudieron ingresar al sistema escolar” enfatizó la ministra del MIDES, María Inés Castillo Para que cada panameño y panameña acceda al derecho de la educación, el MIDES ha instalado ambientes de aprendizaje en diferentes puntos de la geografía nacional, que van desde ranchos hasta escuelas, los cuales se equipan con los recursos necesarios para impartir las clases. Cada ambiente de aprendizaje es equipado con tablero magnético, marcadores, un televisor y un reproductor de DVD. Igualmente, se le entrega a los iletrados las cartillas, lápices y cuadernos del proyecto, a fin de que puedan dedicarse plenamente en la asimilación de las clases.