Fuerza entre Costuras impulsa la inclusión económica de mujeres en Panamá

En un esfuerzo conjunto por promover la movilidad social de mujeres en situación de vulnerabilidad en Panamá, se consolidó la alianza «Fuerza entre Costuras», una colaboración entre Diageo, Simple AF, FUNDAMORGAN, Fundación Tac y la Fundación Max y Sarah Harari. Este proyecto tiene como objetivo ofrecer formación en moda sostenible, un enfoque que prioriza el uso de materiales reciclados, minimizando el desperdicio, creando prendas duraderas y promoviendo la economía circular. Al proporcionar las herramientas necesarias para facilitar la inserción laboral de sus participantes, «Fuerza entre Costuras» contribuye directamente a la inclusión económica de mujeres que enfrentan múltiples barreras. En su primera fase, 17 mujeres participaron en el programa aprendiendo a confeccionar accesorios a partir de materiales reciclados. Esta formación no solo les brindó nuevas habilidades, sino también la posibilidad de generar ingresos, lo que representa un paso crucial hacia la mejora de su calidad de vida. Leyka López, una de las beneficiarias del programa, compartió: «Fuerza entre Costuras me ha ayudado a valorarme más como mujer y a reconocer que soy capaz de lograr grandes cosas. Como mujer indígena Guna de Panamá, me siento profundamente orgullosa de saber que, con mis manos, puedo transformar materiales y crear oportunidades para mi futuro». Una de las primeras oportunidades de empleo formal generadas para las mujeres capacitadas fue la confección de 100 delantales, en colaboración con Simple AF y Diageo, los cuales fueron entregados a los jóvenes graduandos del programa ‘Learning for Life’. Este trabajo permitió a las participantes aplicar sus nuevas habilidades en un contexto real y tangible, marcando el inicio de su integración en el mercado laboral. Para los actores involucrados esta alianza no es solo una acción puntual, sino parte de un compromiso constante para fomentar la movilidad social y económica, priorizando la equidad de género, la inclusión y el desarrollo sostenible. «Fuerza entre Costuras es un claro reflejo de nuestro esfuerzo por generar un impacto positivo y duradero en las comunidades, creando oportunidades para todos a través de uno de los pilares de nuestra estrategia Espíritu de Progreso, como la Diversidad e Inclusión», mencionó Giuliana Venutolo, Gerente de Reputación de Diageo para Centroamérica y el Caribe.
Adultas mayores del distrito de San Miguelito se certificaron en curso de costura y bordados a mano

Un total de 19 mujeres del distrito de San Miguelito culminaron con éxito un curso de costura y bordado español a mano. Las mujeres, la mayoría de ellas adultas mayores, son residentes de corregimientos Colmena, como lo son Mateo Iturralde, Amelia Denis de Icaza, Belisario Porras, Arnulfo Arias y Belisario Frías. El curso tuvo una duración de tres meses y fue dictado por una experimentada maestra costurera que les enseñó a las mujeres a confeccionar toallas, sabanillas, cojines, juegos de fundas para baños y camisas con la técnica de bordado español. La ministra Castillo indicó que invertir en las mujeres, que representan el 50% de la población, es promover la movilidad social y fomentar un desarrollo económico donde todos y todas tengan las mismas oportunidades. El objetivo a mediano plazo de estos cursos es que las participantes accedan a otros módulos donde aprenderán otras técnicas que les ayudará a confeccionar artículos como bolsos, trajes, gorros, manteles y otros de alta demanda. La instructora Ilka Ávila acotó que las participantes estuvieron muy animadas durante el curso. Todas aprendieron a coser, cortar telas, tomar medidas, hacer moldes y diseños complejos. Para Yessika Guerra, de 51 años, este curso le ayudó a instalar un pequeño taller en su casa, ubicada en la comunidad de Tierra Negra, en el corregimiento de Mateo Iturralde. Aquí tejen sabanillas, toallas y cojines que les encargan sus vecinos. “Al principio me costó, pero la perseverancia y las ganas de aprender me ayudaron. Lo que me gusta de este emprendimiento es que me permite atender mi hogar, manejando mi propio horario. Quiero seguir aprendiendo hasta diseñar bolsas y trajes” comentó Guerra. Mientras que Elizabeth Torres, de la comunidad de Santa Marta, en el corregimiento de Belisario Frías, ha logrado comercializar con éxito sus diseños, siempre esmerándose en ofrecer un buen servicio y buenos precios. “Tener mi propio negocio y ayudar con los gastos de la casa, era algo que jamás había pensado, pero de la mano de la instructora, que fue muy amable y paciente, lo pude lograr. Estoy muy contenta porque estoy preparada para trabajar desde mi casa. Poco a poco iré aprendiendo, lo importante es que tengo la voluntad y la ganas” expresó Torres. En la entrega de los certificados participaron autoridades locales que ayudaron a promover estos espacios.