Panameño se destaca en Foro por la de Democracia

Juan Monterrey, joven panameño, y vicepresidente del órgano subsidiario de implementación de la Convención Marco de Naciones Unidas de Cambio Climático (CMNUCC) y Director de la Escuela de Liderazgo Biocultural de Geoversity, tuvo una importante participación en el Foro por la Democracia organizado por la Fundación Obama. En el evento realizado en la ciudad de Nueva York, Monterrey, centró su intervención en la necesidad de eliminar barreras para la participación de jóvenes líderes capacitados en los gobiernos del mundo como medida necesaria para proteger a la democracia del cambio climático. “El resultado final de la crisis climática es el colapso de la democracia misma. El futuro de las generaciones actuales y futuras está en riesgo y los jóvenes deben hacerse cargo de su propio destino,” destacó Monterey Gómez.De igual manera, se mostró esperanzado al ver que durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP27), el Programa de Negociadores Jóvenes Sobre el Clima, reunió por primera vez a 55 negociadores de 27 países. “Ver tantos jóvenes en las salas donde se está negociando nuestro futuro hizo que no me sintiera solo por primera vez en mi carrera como negociador” manifestó. Monterrey también promovió a que se exija que en todos los foros y eventos haya al menos una persona de 30 años presente y liderando.Hizo mención a la importancia del empoderamiento juvenil en la toma de decisiones y su incidencia en temas cruciales como la lucha contra el cambio climática y el fortalecimiento de la democracia.“Si los líderes no lideran, lideraremos. Lideraremos con urgencia pero también con compasión.” “ A todos los jóvenes líderes peleando la buena batalla. Nunca dejes que nadie te quite el puesto que te ganaste….Si se puede,” concluyó. Juan Carlos lideró en el 2021, la delegación más joven de negociadores en representar a un país en negociaciones de cambio climático. La edad promedio de los negociadores panameños era 29 años. Durante su tiempo como Coordinador de Mercados en la Dirección de Cambio Climático, fue coautor del Decreto Ejecutivo No. 100 del 20 de octubre de 2020, que estableció el Programa Nacional Reduce Tu Huella, que funge como el programa nacional de descarbonización.El Foro de la Democracia de la Fundación Obama abordó los mayores desafíos que enfrentan las instituciones democráticas en la actualidad. Monterrey, además de representar a Geoversity y la Convención de Cambio Climática, fue en calidad de líder emergente de la Fundación Obama.

En contra del cambio climático en la comarca Indígena Ngäbe-Buglé de Panamá

El 8 de octubre, en El Peñón, Panamá, líderes indígenas de la Comarca Ngäbe-Buglé y Campesino, se unieron a científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) para firmar un acuerdo que celebra la Iniciativa de Reforestación Rohr. El Centro de Estudios y Acción Social Panameño (CEASPA), una ONG orientada a la justicia ambiental y social, también fue un participante clave. Todos esperan que la iniciativa inspire proyectos de plantación de árboles más ambiciosos para convertir el dióxido de carbono (CO2) que causa el calentamiento global en madera y beneficiar a los pueblos indígenas y locales. Debido a que la tierra en la Comarca es comunal y las decisiones se toman colectivamente, el equipo de Agua Salud pasó más de un año viajando de un lado a otro para refinar la propuesta de la nueva iniciativa con los líderes y residentes locales. En mayo, Jefferson Hall, la Gerente del Proyecto Agua Salud, Adriana Tapia, y Pedro Nola Flores, expresidente del Congreso Tradicional de la Comarca, caminaron dos horas y media hacia las montañas para asistir al Congreso Distrital anual convocado por el Distrito de Ñürüm bajo los auspicios del Presidente del Congreso Tradicional, Melitón Miranda. Los 500 participantes del Congreso señalaron que esta era la primera vez en más de 30 años que personas ajenas viajaban a su reunión para pedir su permiso para colaborar. La Iniciativa de Reforestación Rohr (STRI-RRI) probará diferentes mezclas de especies de árboles para la reforestación y compensará a los participantes por su trabajo y el uso de su tierra. Los residentes y los científicos plantarán 19 especies de árboles en mezclas en 19 sitios de diferentes tamaños en un paisaje deforestado de 400 km2. Durante los dos primeros años se plantarán un total de 100 hectáreas. Los investigadores recopilarán datos sobre la condición, el crecimiento y la supervivencia del sitio local. Los sitios se administrarán de manera intensiva durante los primeros cuatro años y los investigadores esperan monitorear los resultados durante 20 años. Se precomentó que las especies de árboles crecerán bien según los mejores datos disponibles, pero como reconoce Katherine Sinacore, becaria postdoctoral de STRI-RRI, «hemos aprendido a esperar lo inesperado y sabemos que no todas las especies sobrevivirán y prosperarán, particularmente porque el área experimenta una estación seca prolongada, y muchos sitios están expuestos a los vientos de la estación seca”. Los participantes e investigadores discutieron metodologías de plantación y manejo: ¿qué se necesita para construir una cerca? ¿Cuánta mano de obra se necesitará para preparar y sembrar la tierra y qué tipo de seguimiento y manejo se requerirá? STRI-RRI proporcionará todos los materiales necesarios y una compensación justa por la mano de obra cuando los participantes hagan el trabajo ellos mismos y con sus vecinos. Los árboles y el bosque pertenecen a los participantes. Ni STRI ni la Fundación Mark and Rachel Rohr mantienen ningún reclamo sobre los árboles. Cuando llegue el momento de cosecharlos, los participantes son libres de utilizar la madera como mejor les parezca. “Los hombres y mujeres de STRI saben tanto sobre la reforestación en los trópicos como cualquier otra persona en el mundo. Saben cuánto carbono puede secuestrar un bosque joven en la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá, por encima y por debajo del suelo, pero no saben, y nosotros no podemos saber, la tasa exacta de secuestro de carbono en este sitio completamente nuevo e increíblemente desafiante Creo que un elemento importante en el éxito del proyecto de reforestación es la creación de propiedad del proyecto por parte de los pueblos indígenas, para esto debemos proporcionarles un medio para que obtengan ganancias económicas a través de este esfuerzo en los años venideros” comentó patrocinador del proyecto, Mark Roh “ Para lograr esto, la iniciativa Rohr incluye una tarifa de «arrendamiento de tierras» pagada a los participantes durante los 20 años de duración del experimento. El proyecto Agua Salud ha demostrado que durante los primeros 30 años de rebrote, los árboles almacenan un promedio de 6.9 ​​toneladas métricas de CO2 en la biomasa arbórea aérea por año. Pagar $130 por hectárea al año le daría un precio al carbono de alrededor de $20 por tonelada. En la Comarca Ngäbe-Buglé, los árboles proporcionarán diversos beneficios en áreas donde la tierra está cubierta por un bosque de matorral joven con pocas esperanzas de volver a los bosques tropicales altos y estratificados, ya que ya no hay ningún bosque maduro cercano para la resiembra natural. La “plantación de enriquecimiento” con especies de árboles altos crea un hábitat favorable para atraer aves y otros animales salvajes que dispersan semillas y enriquezcan el ecosistema. Algunos participantes esperan cosechar madera de alta calidad, otros están más interesados ​​en la madera para uso local y otros desean proteger los tramos superiores de sus cuencas.

Intimando con el manglar

Las especies de corales tropicales pueden haber encontrado un hábitat alternativo donde prosperar frente al cambio climático En un día cualquiera entre 2016 y 2019, se le podía encontrar a Heather Stewart buceando entre los manglares del archipiélago de Bocas del Toro, en la costa caribeña de Panamá. Durante años visitó estos bosques costeros que marcan el límite entre la tierra y el mar, tratando de comprender por qué algunos corales habían empezado a crecer dentro de ellos. Los corales y los manglares crecen cerca los unos de otros en los ecosistemas costeros tropicales, pero encontrarlos compartiendo el mismo hábitat parecía tratarse de un rasgo evolutivo que ameritaba una explicación. La ex becaria de doctorado del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y ahora asociada postdoctoral en restauración de manglares de la Universidad de las Islas Vírgenes, exploró 29 lugares donde coexisten los manglares y corales. Descubrió que a los corales les iba mejor en grandes bosques de manglares inundados, con abundante flujo de agua de mar. En cambio, las zonas con gran afluencia de agua dulce o con mayores niveles de impacto humano —desarrollo de la tierra y contaminación— eran inadecuadas para los corales. “Creemos que es importante contar con un sistema de clasificación global de los hábitats en que manglares y corales coexisten, porque durante casi un siglo se ha sabido que estos sistemas existen, pero la comunidad científica los ha ignorado en gran medida. Ahora, con todas las amenazas a las que se enfrentan los corales, desde el calentamiento y la acidificación de los océanos hasta la contaminación y la sedimentación, los corales son cada vez más susceptibles a las enfermedades. Por ello hay un mayor interés en estos posibles refugios que puedan ayudar a la supervivencia de los corales en el futuro” dijo Stewart Sus análisis, publicados recientemente en la revista PLOS One, describen cuatro tipos de hábitats en que los corales coexisten con los manglares: en lagunas, a lo largo de arroyos, en el borde de los manglares o completamente bajo la sombra del dosel de los manglares. Estos hábitats son también bastante diversos, con unas 130 especies de corales viviendo en ellos. “Revisitar la literatura histórica en busca de descripciones de CMC nos ayudó a comprender la visión holística que necesitábamos para clasificar los sistemas nos inspiramos en los primeros sistemas de clasificación de bosques de manglar y corales, y tratamos de adaptar su simplicidad en nuestra propia clasificación. Queríamos que los tipos fueran lo suficientemente específicos para establecer una distinción entre ellos, pero también lo suficientemente sencillos como para que pudieran aplicarse con facilidad en el campo” Añadió Rafael Araújo, coautor del estudio e investigador asociado senior en el Departamento de Biología Marina y Ecología de la Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami. Garantizar la supervivencia de los corales es crucial para la salud de los océanos, ya que albergan aproximadamente un tercio de todas las especies marinas. Los manglares son hábitats igualmente importantes que sirven de viveros para miles de especies, mantienen la calidad del agua y protegen los entornos costeros de la erosión y las tormentas. También son algunos de los ecosistemas más susceptibles al cambio climático y al impacto humano, por lo que entender estos hábitats alternativos en los que ambos coexisten puede tener implicaciones a largo plazo para su conservación y manejo. Los autores fueron más allá y crearon un modelo para predecir dónde podrían existir otros hábitats CMC a nivel mundial. Su simulación sugiere que estas comunidades podrían ser comunes en todos los trópicos, con una mayoría en el Océano Pacífico. Investigaciones futuras deberían centrarse en estos sitios para obtener más información sobre la dinámica de los diferentes tipos de hábitats CMC y las condiciones ambientales que impulsan su establecimiento. “Este estudio también es un llamado a otros científicos para que busquen y documenten lo mejor que puedan las asociaciones entre manglares y corales coexistentes. A medida que haya más información disponible, comprenderemos mejor las condiciones ambientales que hacen que estos sistemas prosperen. Como tal, esperamos ver muchas más descripciones de los hábitats CMC en la literatura y cómo estas ocurrencias encajan en nuestra clasificación” dijo Araújo El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, en ciudad de Panamá, Panamá, es una unidad de la Institución Smithsonian. El Instituto promueve la comprensión de la naturaleza tropical y su importancia para el bienestar de la humanidad, capacita estudiantes para llevar a cabo investigaciones en los trópicos, y fomenta la conservación mediante la concienciación pública sobre la belleza e importancia de los ecosistemas tropicales.

Afrodescendientes de Bocas Del Toro conocen nueva medida contra el cambio climático

La Fundación PASOS realizó el Primer taller del Proyecto para el Empoderamiento de Comunidades Afrodescendientes en Bocas del Toro para su participación en REDD+ Panamá. REDD+ busca abordar el desafío de la deforestación y la degradación de los bosques para mitigar los efectos del cambio climático.El 100% de los participantes en el Taller dijo estar dispuesto a desarrollar alguna actividad económica productiva relacionada a los servicios que proveen los bosques. PASOS también realizará talleres con las poblaciones afrodescendientes de Costa Arriba y Costa Abajo de Colón, así como con líderes en la provincia de Panamá. Este primer taller del Proyecto se realizó en la sede de la Asociación de Profesionales Jubilados de Almirante donde alrededor de 45 participantes, en su mayoría mujeres, recibieron una inducción sobre el tema REDD+ en Panamá. En colaboración con la Iniciativa de Liderazgo y Capacitación (ELTI) de la Escuela de Medio Ambiente de la Universidad de Yale, los participantes realizaron dinámicas dirigidas a conocer a las causas y efectos de los problemas/desafíos ambientales en su comunidad y, a la vez, compartieron información sobre iniciativas, propuestas, proyectos que ellos realizan en torno al aprovechamiento sostenible de los bosques. La inducción sobre REDD+ estuvo a cargo de Rubén Ábrego, representante del Ministerio de Ambiente, institución encargada de liderar la Estrategia REDD+ en Panamá. También participaron representantes del Ministerio de Desarrollo Social. REDD+ es un marco de políticas creadas bajo la Convención de las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático para “abordar el desafío de la deforestación y la degradación forestal.” Nace como una estrategia para mitigar los efectos del cambio climático a través de los bosques y su papel fundamental en el ciclo mundial del carbono y la lucha contra el aumento global de la temperatura. Panamá forma parte de la red de países aliados en el programa ONU-RED (Programa Colaborativo de las Naciones Unidas sobre la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal) en los países en desarrollo y desde 2008 es parte del Plan Nacional Conjunto liderado por el Ministerio de Ambiente. Adicionalmente, el empoderamiento de comunidades para la ejecución de proyectos REDD+ es una contribución fundamental para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas de la cual Panamá es signataria.