Concierto “La música es para mí” muestra de oportunidades para grandes talentos

El programa de Educación Especial de la Red de Orquestas y Coros Juveniles de Panamá presentó este 26 de julio el concierto “La música es para mí”, una propuesta musical donde valores como la constancia, el amor y la dedicación fueron parte de los resultados mostrados en el escenario del Teatro Balboa y en el que estuvieron cerca de cien músicos. Padres de familia, docentes e invitados especiales disfrutaron de un emotivo espectáculo en el que quedó demostrado que la música no conoce de discapacidades, no conoce diferencias, porque es una disciplina que une corazones, sentimientos y demuestra el poder como herramienta de transformación social y de mejoría de diagnóstico en las personas con discapacidad. Este programa de La Red, fue creado en el año 2020 y actualmente atiende a más de 900 estudiantes a nivel nacional de Panamá Centro, Panamá Oeste, Panamá Este, Colón, Las Tablas, La Villa y Santiago que son atendidos por 17 profesores. El programa se divide en dos fases que son el curso introductorio en el que, a través de la estimulación musical, familiariza a los estudiantes con términos musicales básicos, reconocimiento de instrumentos y la segunda fase se realiza cuando los artistas ya están familiarizados a estímulos musicales y está compuesta por varias cátedras como percusión, violín, campanas, coro oral, coro gestual, hospitalaria y piano. La programación incluyó la presentación de los músicos de cada una de las cátedras quienes interpretaron diversas piezas infantiles y populares, destacando la participación del talentoso niño Ismael Tenorio, quien dedicó sus letras a su padre, que es su motor inspirador. La gran noche finalizó con la participación de la Murga de Panamá y un contagioso Popurrí panameño en donde todas las cátedras se unieron en un gran ensamble demostrando que no hay diferencias entre las discapacidades y que el lenguaje musical une sus emociones.

Se revelan ganadores de concurso de artes visuales

Ministerio de Cultura dio a conocer este miércoles los ganadores del Concurso Nacional de Artes Visuales, Roberto Lewis en sus cuatro categorías Arte Digital, Fotografía, Escultura y Pintura en su versión número 42 distribuyó 39 mil dólares en los tres primeros lugares de cada género. Arte Digital, primer premio fue para Patricia Solange Ochy con la obra “Madre Soltera hacia Nuevo Emperador”; el segundo premio lo ganó María Gabriela Herrera con el trabajo titulado “La Aparición”; el tercer puesto lo obtuvo Jorge Tristán Sánchez con el trabajo “Mi única herencia, la educación” en tanto que la primera y única mención fue para Javier Alejandro Solís con el trabajo “Re-Génesis”. En fotografía los mejores trabajos fueron encabezados por Eric Batista, quien se alzó con el primer lugar con: “Las puertas están abiertas”; el segundo lugar lo ganó Nelson Hackin con “La última merienda del día”; el tercer lugar fue para Ileana Suyín Forero con el trabajo “Entre verde y rojo” y las menciones honoríficas fueron Abner Veltier Arauz con la foto “Águila, Misterio Wonaan” y Balbino Macías con “Tierra bañada de oro”. En Escultura sobresalieron Paola Moscatelli de Miralles con la creación “Manada” para llevarse el primer lugar; mientras que Poonam Chatlani con la obra “Lucha de poder” se apoderó del segundo lugar; y Alicia Núñez Kiki con el trabajo “Mutualismo en Leva” obtuvo el tercer puesto. Las menciones honoríficas en Escultura fueron para Jorge Camaño con “Prisionero de las promesas” y Julio León Miranda con su obra “Danzar a piel desnuda es vida”. En la categoría de Pintura el primer lugar lo ocupó Ahamed Halef Hassan Espinoza con el trabajo “La Cobertura”; el segundo fue para Enrique Jaramillo Barnes con el título “En el mismo barco” y el tercer puesto fue para Jorge Manuel Chen con la pintura “Anxiety is draining me”. En esta edición del concurso Nacional de Artes Visuales, Roberto Lewis fueron homenajeados, por su aporte a la historia de la plástica panameña, los artistas Sandra Eleta, Adriano Herrerabarría, Amalia Tapia y Manuel Adán Vásquez. El acto de premiación será el próximo 7 de septiembre en el Teatro Nacional.

Antonio Araúz Imbert: Arte y música con libertad y sentido humano

Raúl Rubio GuardiaPeriodista y escritorEspecial para www.lobuenosedice.com Antonio Araúz Imbert. Nacido en Panamá.Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Panamá. Con múltiples exposiciones individuales y más de 100 exposiciones colectivas. Su obra se ha subastado en grande eventos, tanto a nivel nacional como internacional.Ha ganado premios en pintura, escultura y música Desde los 12 años, Antonio Araúz Imbert estuvo ligado al arte. De igual forma, aprendió mucho sobre la historia de Panamá, de la mano de su tía, la recordada profesora y antropóloga Reina Cristina Torres Pérez de Araúz, quien lo llevó a recorrer todos los caminos relacionados con los hechos que se dieron en la formación de la república de Panamá en sus diferentes aspectos: sociales, demográficos, etc. Este músico y pintor, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Panamá (UP), proviene de una familia de grandes pintores, inspiradores a la hora de la creación de sus cuadros, los cuales plasman diferentes temas, como la flora y la fauna de Panamá. Araúz Imbert está convencido de que se puede ser artista en Panamá, pero incluyendo una buena dosis de honestidad creadora y creativa. En esta entrevista, Tonito (como le llaman sus familiares y amigos), nos habla sobre su carrera musical y artística, en la que ha cosechado grandes éxitos en otras latitudes del mundo. 1-¿Cuándo descubriste tu vocación de músico?―Hacia los 12 años, pero entré en el conservatorio a los 16, y mi profesor fue José Tata Pinto, saxofonista de Benny Moré. 2-¿Qué significa para ti el arte?―Libertad. El arte es una característica que distingue a la especie humana sobre las demás. Y, como siempre digo: nada tan humano como el arte; el arte es la metafísica de la matemática; el arte es un viaje «pa dentro, no pa fuera». 3-¿Qué te motivó a dedicarte al arte?―Pienso que la fuerza de la genética. ¡Es que somos genética y entorno, y de eso nadie se escapa!En mi familia hay grandes músicos y pintores, como Guillo Pérez, Yoryi Morel y Thimo Pimentel Imbert, que son grandes maestros de la plástica en República Dominicana, pero no quiero dejar de mencionar a mi tía Reina Torres de Araúz, quien me vinculó al arte y a la historia a temprana edad. 4-¿Qué es lo que más disfrutas de ser artista?―Tener la posibilidad creadora; disponer de mi tiempo y dedicarlo a lo que amo, el arte. 5-¿En qué temas te inspiras para pintar y componer?―En la flora, la fauna y el paisaje urbano y rural de Panamá, incluyendo la torre de Panamá la Vieja. No negaré que dentro de mi iconografía está plasmada mi vida privada e íntima, o sea, la intrahistoria, ¡pero de eso no hablo! Ja, ja, ja. 6-¿A quién o quiénes admiras de los pintores tanto nacionales como extranjeros?―¡La lista es larga!Del «extranjero», y lo pongo entre comillas porque con ellos compartimos un mismo ADN cultural e histórico, me refiero a Goya, Velázquez, Zurbarán, El Greco y Murillo, y a Miguel de Cervantes, que no es pintor, ¡pero nadie dibujó como él! 7-¿Qué es lo más difícil de ser artista?―¡Ser artista! Para ser artista se necesita una gran dosis de honestidad creadora y creativa.Yo soy músico y pintor y, a través de esos dos mundos unidos por la matemática, llevo el pan a la mesa, y gracias a Dios nunca me ha faltado. ¡Amén! 8-¿Con el nuevo Ministerio de Cultura, ¿crees tú que hay ahora mucho más apoyo hacia el artista, independientemente de a lo que se dedique: músico, escritor, bailarín, etc.?―Quiero creer que sí, pero no lo sé. 9- ¿Cuál ha sido el momento más emotivo que recuerdes en tu carrera?―Hay varios: cuando gané el Premio a la Excelencia Musical en México. Cuando mi CD Sonidos del alma fue nominado a Disco del Año en México, y cuando gané los premios de pintura y escultura en Panamá. 10-¿Se puede vivir de ser artista en Panamá?―Sí. 11-¿Cómo te percibes dentro de unos años en tu carrera musical?―Tocando, pintando y muy cerca de la historia. 12- Un mensaje a los jóvenes y a todas aquellas personas que desean dedicarse al arte―Que estudien, que sean artísticamente honestos y, si pueden ir a la universidad, ¡mejor!

El club activo 20-30 premia a los ganadores del concurso de pinturas 2022

Con una exitosa participación de 60 niños y jóvenes se realizó la premiación de la versión 49 del Concurso de Pintura organizado por el Club Activo 20-30 de Panamá. El escenario de este evento que nació con el objetivo de fomentar el arte entre la juventud panameña fue el Parque Recreativo Omar, donde los concursantes desarrollaron sus obras con diferentes técnicas bajo el tema de este año: Pintando tu futuro. “El Concurso de Pintura 20-30 es un espacio donde niños y jóvenes dejan volar su imaginación a través del arte, realizando grandes creaciones como parte de un mundo mejor ´´Estamos seguros de que los ganadores nos presentaron sus mejores obras expresando cómo desean que sea su futuro” destacó Henry Ferguson, Presidente del Club Activo 20-30 de Panamá. El jurado del concurso estuvo conformado por artistas panameños de la talla de: Igor Kourany, uno de los artistas más vanguardistas y pionero del arte digital en Panamá, Gennaro A. Rodríguez Marino, joven promesa del arte y arquitecto. También de la artista venezolana Yessenia Rangel y Nelly Grimaldo de Art Stuff Panamá. Las premiaciones se dividieron por 3 en cada categoría resultando como ganadores niños de 6 a 9 años Estos niños y jóvenes recibieron diferentes premios como becas para estudiar pintura en Escuela de Arte Art Stuff Panamá para que sigan cultivando su amor por este arte. Los ganadores también fueron premiados con kits de pintura e invitaron a todos los niños para que el próximo año participen del Concurso de Pintura 20-30 .

La abuela costurera

Sipu Mayan, la abuela costurera que diseña molas a sus 88 años Sipu Mayan de la Comarca Guna Yala, dedicó toda su vida al cuidado de su familia. En la actualidad vive de una transferencia monetaria que le permite tener una vida digna, mientras hace lo que más le gusta: la costura tradicional.   Entre los bohíos de paja y caña brava en la Comarca Guna Yala, lejos de los rascacielos y el tráfico de la ciudad de Panamá, Sipu Mayan de 88 años teje con una visión milimétrica diseños geométricos vibrantes en camisas, bufandas, trajes y otras prendas conocidas como mola. El trabajo nunca le faltó a Sipu Mayan, en sus años mozos realizó cuantos trabajos domésticos pudo. Pero gran parte de su vida la dedicó a realizar el trabajo que más dignifica a una madre: cuidar de su familia. La costura ha sido por siempre su sustento y a su edad todavía mantiene esa magia en sus diseños que le permitieron sustentar a los suyos. Su dedicación es tal que algunos trabajos le toman hasta tres meses. Aquí todo se hace a mano. La confección de las molas es todo un proceso. A diferencia de otras regiones en la Comarca Guna Yala se aplica la técnica del aplique inverso. Es una técnica bastante compleja que consiste en la superposición de capas de tela cosidas entre sí, utilizando recortes como recurso que permite que aparezcan formas y colores creando contrastes. En la isla también se le reconoce como una experimentada alfarera. Una mujer que con el barro diseña vasijas para todo tipo de ocasión. En la isla se ha corrido la voz que si alguien quiere una buena mola deben contratar los servicios de esta artesana. Atribuye su buen estado de salud a su dieta que consiste en arroz silvestre, sopa de marisco y una taza de café que se toma rigurosamente todas las mañanas. En su natal Guna Yala, Sipu Mayan, pasa los días trazando figuras con su aguja, creando diseños novedosos que la mantienen siempre ocupada. Vive una vida tranquila, rodeada de sus seres queridos, recordando lo mucho que han vivido y que aún les queda por vivir.