Mamíferos detectados en las plantaciones de madera informan sobre prácticas forestales sostenibles

Las plantaciones madereras próximas a zonas urbanizadas favorecen el desplazamiento de mamíferos terrestres de pequeño y mediano tamaño entre fragmentos de bosque natural. En la lucha por mitigar el cambio climático y la deforestación en los trópicos, las plantaciones madereras han surgido como una estrategia prometedora para restaurar tierras degradadas y conectar parches de bosque natural. A menudo, se trata de especies con valor comercial para los terratenientes pero que no son nativas de la región. Para evaluar en qué medida las plantaciones de árboles no nativos favorecen la presencia de vida silvestre en zonas con alto impacto humano, investigadores del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), el Instituto Max Planck de Comportamiento Animal (MPI-AB), la Universidad de Wageningen y la Universidad de California – Davis estudiaron más de 200 hectáreas de plantaciones madereras en Panamá Central durante un año. El equipo colocó cámaras trampa —cámaras con sensores de movimiento— en pequeñas plantaciones madereras de Panamá Central, la franja de tierra más estrecha del continente americano. Ubicada en Nuevo San Juan, Colón, dentro de la cuenca del Canal de Panamá, la zona de estudio tiene una mezcla de plantaciones madereras, asentamientos humanos, campos agrícolas y redes de carreteras. Esta región es crítica para mantener la conectividad dentro del Corredor Biológico Mesoamericano, facilitando el movimiento de mamíferos medianos y grandes como jaguares, pumas, gatos solos, tapires, osos hormigueros y pecaríes entre áreas de bosques protegidos más extensos, como el Parque Nacional Soberanía al oeste y el Parque Nacional Chagres al este. Los investigadores querían averiguar si las especies de mamíferos terrestres, incluyendo las de interés para la conservación, utilizan las plantaciones madereras de la zona, bien como hábitats, bien como corredores para acceder a fragmentos de bosque natural. Además, querían saber si el tipo de madera sembrada tenía algún efecto sobre el uso de las plantaciones por los mamíferos. Mientras trabajaba en STRI antes de iniciar su doctorado en el MPI-AB, el autor principal, Claudio Monteza, empezó a estudiar la zona con cámaras trampa para entender más sobre la biodiversidad en los bosques no protegidos. El equipo instaló cámaras trampa en cinco tipos de plantaciones madereras. Cuatro eran monocultivos de árboles maderables no nativos, como la teca, el cedro, la melina y la acacia; una era una mezcla de árboles nativos y no nativos. Las cámaras instaladas en 79 lugares recopilaron datos durante un año, lo que representó 3,165 días de grabación. Los análisis de las imágenes revelaron que 16 especies de mamíferos terrestres, mayormente pequeños o medianos y nocturnos, frecuentan las plantaciones. Entre ellas se destacan el grisón mayor, el jaguarundi y el armadillo de cola desnuda, especies esquivas que raramente son avistadas incluso en bosques naturales. Curiosamente, no se detectaron mamíferos grandes de interés para la conservación. Estos hallazgos ofrecen una perspectiva única sobre la fauna en las plantaciones, sugiriendo su potencial como hábitat o corredores para mamíferos más pequeños. Aunque los hallazgos no revelan si los animales utilizan las plantaciones como su hábitat o simplemente pasan por ellas, Monteza se sorprendió por lo que encontró. “Claramente, estas plantaciones no cuentan con los recursos adecuados para sostener a grandes mamíferos”, afirma. “Recuerdo vívidamente cómo, durante un año de trabajo de campo, solo observé ñeques y gatos solos. Por lo tanto, fue alentador observar a 16 especies nativas de mamíferos utilizando esta tierra, a pesar de ser áreas impactadas por la actividad humana y alejadas de los bosques protegidos». Sin embargo, no todas las plantaciones beneficiaban por igual a la fauna salvaje. Los monocultivos de teca, que constituyen hasta el 65% de las plantaciones madereras de Panamá, registraron la menor diversidad de especies en comparación con otros tipos de plantaciones. Aunque las plantaciones madereras contribuyen de manera positiva, como corredores y refugios para mamíferos pequeños, sus limitaciones para sostener a grandes mamíferos de interés para la conservación destacan la importancia de restaurar los hábitats naturales para proteger la vida silvestre. “Los tomadores de decisiones deben darse cuenta de que la reforestación con monocultivos de especies exóticas no contribuye necesariamente a la conservación de la fauna”, afirma Patrick Jansen, coautor del estudio, de la Universidad de Wageningen y STRI. Sin embargo, el coautor de STRI, Jefferson Hall, considera que el vaso está medio lleno. Tomando en cuenta que estas plantaciones están entre un mar de personas, encontrarse pequeños mamíferos demuestra que pueden servir de zonas de amortiguamiento para corredores y áreas protegidas. Los autores advierten que su estudio sólo ofrece un pantallazo de la biodiversidad presente en las plantaciones madereras de Panamá. Para evaluar completamente el valor de conservación de estas áreas, estudios futuros deberían analizar una mayor diversidad de plantaciones dentro de un paisaje más amplio. Para el equipo, estos resultados preliminares representan un primer paso hacia la comprensión del papel de las plantaciones madereras en sostener a la fauna nativa de Panamá. “Estos resultados son fundamentales para las prácticas forestales sostenibles”, afirma Monteza. “Nos indican qué especies de árboles logran un equilibrio entre sostener la biodiversidad y beneficiar a los propietarios privados. Espero que los tomadores de decisiones consideren especialmente a los pequeños propietarios privados en sus planes de manejo”. El trabajo de campo de este estudio se financió con una subvención de Argos Panamá S.A. en el marco del Proyecto Agua Salud.
Ballenas tienen cédula panameña

Actualmente Panamá realiza diversos esfuerzos en materia de sensibilización sobre la importancia que tienen las ballenas, entre ellos un programa de monitoreo de megafauna marina para asegurar la protección y el bienestar de estas especies, además de la implementación de normativas que prohíben su captura para fines educativos, permitiendo excepciones solo para recuperación y atención veterinaria, hecho que es preciso resaltar en el marco del Día Mundial de los delfines y Ballenas, el 23 de julio. En las costas panameñas, se han identificado alrededor de 35 especies de mamíferos marinos, destacando la ballena jorobada que, por sus impresionantes saltos y acrobacias, además de que su avistamiento representa un atractivo para turistas nacionales e internacionales, beneficiando económicamente a las comunidades costeras y diversos negocios relacionados con el ecoturismo. Debido a los ricos nutrientes de las aguas del Pacífico y el Atlántico, estos mares proporcionan un ecosistema saludable que beneficia a las ballenas. Lissette Trejos, médico veterinaria de MiAMBIENTE afirma que, “es de conocimiento que ballenas migratorias llegan al país para apareamiento y también dar vida a sus crías”. Además de la ballena jorobada, otras especies como la ballena de Bryde, también utilizan estas aguas para diversas actividades y ocasionalmente para dar a luz, por esta razón es esencial seguir las regulaciones de avistamiento para proteger a estas especies, que juegan un papel crucial en la salud del océano y el clima. En Panamá, los mejores lugares para avistar ballenas jorobadas son el Archipiélago de las Perlas, Isla Iguana, Coiba e Islas Secas entre junio y octubre. Las ballenas del Pacífico Norte llegan en menor cantidad entre diciembre y marzo en el Golfo de Chiriquí. Además, estas zonas ofrecen avistamientos de delfines nariz de botella y delfines manchados pantropicales.
¿La liana más grande del mundo está en Isla Barro Colorado, Panamá?

Las investigaciones a largo plazo realizadas en la estación de investigación de Isla Barro Colorado y en muchos otros lugares demuestran que hay más lianas leñosas en los bosques tropicales, pero se sabe muy poco sobre ellas. Son difíciles de medir, por lo que a menudo se pasan por alto. Este grupo de investigación midió la liana más grande que ha encontrado en la isla, pero ¿es la más grande del mundo? Los autores desafían a otros a encontrar una mayor. El cambio climático tiene ganadores y perdedores. En los bosques tropicales, las lianas son las ganadoras. Trepan por los árboles hacia el cielo y sus hojas compiten por luz contra las hojas de los árboles. Los investigadores de la Estación de Investigación de Isla Barro Colorado (Panamá), del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), han descubierto la liana que ha batido el récord mundial, y desafían a otros a encontrar una mayor. Con más de dos pies de diámetro (635 mm), descubierta por el asistente de investigación, Biancolini Castro, el 9 de marzo de 2023, esta enorme liana pertenece a una especie que los panameños llaman «peine de mono» por sus grandes y espinosas vainas de semillas. Los científicos la llaman Amphilophium crucigerum. “Retamos a los biólogos de todo el mundo a que encuentren una más grande”, comentó Stefan Schnitzer, profesor de la Universidad de Marquette e investigador asociado de STRI que dirige este equipo de investigación en Panamá. “Hay lianas grandes por ahí, pero los biólogos normalmente sólo miden los árboles. Les instamos a que midan también las lianas”. Las lianas se están apoderando de los bosques tropicales de América. De hecho, los árboles pueden estar perdiendo terreno frente a las lianas en los bosques a escala mundial. Según un estudio reciente del que es coautor S. Joseph Wright, científico de STRI, las lianas se ven favorecidas por perturbaciones forestales como la tala, la construcción de carreteras, la agricultura, la minería y otras actividades humanas. El gerente de investigación de Wright, Osvaldo Calderón, cada semana durante muchos años, ha recolectado e identificado las hojas que caen en trampas de malla en Isla Barro Colorado. Los resultados mostraron un aumento del 50 por ciento de lianas en la isla entre 1986 y el 2002. Schnitzer y su equipo de campo, dirigido por Seberino Valdéz, también demostraron que en Isla Barro Colorado, una zona protegida, las perturbaciones naturales como la caída de árboles y los rayos crean condiciones favorables para las lianas. “No cabe duda de que estas sinergias medioambientales están aumentando en todo el mundo. Es como un puñetazo para los bosques tropicales ya vulnerables” afirma Schnitzer. Las lianas compiten con los árboles y pueden reducir la cantidad de dióxido de carbono que almacenan, frustrando los esfuerzos por frenar el cambio climático mediante la conservación y plantación de bosques tropicales. El cambio climático provoca tormentas y vientos más violentos, y como se continúan talando los árboles existentes, la fragmentación del hábitat y el cambio climático interactúan, tanto en Panamá, como en el Amazonas. A medida que la gente divide el bosque en zonas cada vez más pequeñas, los efectos del cambio climático se dejan sentir con más fuerza.
Cerveza Cristal, expande su proyecto «Esta va por la Naturaleza» a la Ciudad de Panamá

Tras una exitosa implementación en la provincia de Chiriquí, Cerveza Cristal, inspirada por las majestuosas Tierras Altas, reafirma su contribución con la naturaleza y el disfrute responsable de estos paisajes con la expansión de su plataforma «Esta va por la Naturaleza» a la Ciudad de Panamá. Este proyecto busca educar, concientizar e incentivar a los panameños entorno a la importancia del reciclaje y promover la moda sostenible con su «Colección Barú», una línea de ropa confeccionada a partir de materiales reciclados que recompensa a los participantes por sus esfuerzos. «Impulsados por nuestra pasión por la naturaleza, hemos decidido ampliar nuestro proyecto de reciclaje a la Ciudad de Panamá. Esta expansión busca aumentar el conocimiento en las personas sobre la importancia del reciclaje para que puedan tomar acción y sean parte del cambio, pues cada esfuerzo cuenta. Invitamos a todos a brindar por la naturaleza participando activamente en esta iniciativa» mencionó Bernardo Spielmann, director de marketing de HEINEKEN Panamá. Desde su lanzamiento en de 2023, en colaboración con Istmo y Waste Revolution, «Esta va por la Naturaleza» ha transformado la gestión de residuos en Chiriquí. El proyecto ha recolectado hasta la fecha 181,656 botellas de plástico y 37,000 latas de aluminio, evitando la emisión de 7,239 kilogramos de CO2, equivalentes a la protección de aproximadamente 329 árboles maduros. Este esfuerzo demuestra cómo el conocimiento puede transformarse en acción, permitiendo que cada individuo contribuya a un entorno más limpio y sostenible. Con este paso estratégico, «Esta va por la Naturaleza” amplía su alcance y refuerza su impacto positivo a nivel nacional. A través de su Ruta Cristal, compuesta por 41 centros de reciclaje ubicados estratégicamente en la Ciudad de Panamá y la Provincia de Chiriquí, se facilita la participación de los panameños en la recolección eficiente de materiales reciclables como plástico y aluminio, promoviendo así el hábito del reciclaje. Colección Barú: Moda SosteniblePara incentivar la participación ciudadana, Cerveza Cristal presenta en la Ciudad de Panamá su innovadora “Colección Barú” una línea de ropa sostenible, inspirada en la naturaleza panameña y fabricada con materiales reciclados, como botellas de plástico y algodón reciclado, junto con algunos materiales recuperados, complementados con materiales de confección convencionales. Cada pieza de la esta línea de moda, se fabrica reutilizando entre 3 y 32 botellas de plástico, dependiendo del tipo de pieza. Esta colección se presenta en colores neutros como negro, gris y rojo. Incluye prendas prácticas como hoodies, pañoletas, bolsas térmicas, camisetas y rompevientos. Las prendas están disponibles sin costo para aquellos que reciclen en los centros de la Ruta Cristal, acumulando puntos que pueden canjearse por artículos de la exclusiva «Colección Barú».
MIDA proyecta la producción de arroz bajo en carbono.

Más de 30 productores de las provincias de Coclé, Chiriquí y Veraguas, participaron de la segunda sesión del pilotaje de implementación de acciones Nacionalmente Apropiadas de Mitigación del cambio climático (NAMA) Este proyecto consiste en el desarrollo e implementación de normas de mitigación en la agricultura específicamente en el rubro arroz, buscando la disminución de los gases de efecto invernadero en el cultivo. Adicional se pretende bajar los costos de producción. En la práctica donde se aprende haciendo, se implementaron temas como : interpretación de análisis de suelo, cálculo de requerimiento nutricional de fertilización e interpretación de indicadores NVDI, NDRE de tomas satelitales. La actividad se realizó en la finca del productor Pastor Tejedor de la comunidad La Mata, distrito de Santiago. Participaron, el Director del MIDA Región Veraguas, Ricardo Botacio y Javier Montemayor, consultor del IICA, (coordinador del proyecto Blockchain y precisión en el sistema de arroz en Panamá).