Larga vida a la rana: XIII festival de la Rana Dorada 2024

El décimo tercer festival de la rana dorada, con distintos eventos a lo largo de Panamá, unirá a locales y visitantes de todo el mundo en la misión de celebrar y conservar los tesoros vivientes de Panamá: los anfibios. La rana dorada de Panamá es endémica de Panamá central, donde fue descubierta en El Valle de Antón y sus alrededores. Esta preciosa rana, amarilla y negra, es un símbolo medioambiental y cultural en Panamá. Solía ser abundante desde El Valle de Antón hasta el Parque Nacional y Reserva Biológica Altos de Campana, pero debido a la enfermedad fúngica llamada quitridiomicosis, ha experimentado un gran declive en toda su área de distribución. La rana dorada panameña fue observada en estado salvaje por última vez en el 2009. Anterior al declive causado por la epidemia de quitridiomicosis, el hábitat de esta especie fue degradándose debido a las actividades humanas, además que esta especie era capturada para el mercado de mascotas. Este festival nació como un llamado de atención sobre la pérdida de ranas panameñas debido a esta enfermedad fúngica y el deterioro de sus hábitats. No obstante, poblaciones de ranas doradas se mantienen vivas en programas de cría en cautiverio en Panamá y los Estados Unidos. El Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá (PARC por sus siglas en inglés), fue creado en el 2009 como una asociación entre los zoológicos New England Zoo, Cheyenne Mountain Zoo, Houston Zoo y Smithsonian National Zoo, junto al Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), para rescatar y establecer poblaciones sostenibles de ésta y otras especies de anfibios que se encuentran en peligro de extinción en todo Panamá. También se centran los esfuerzos y experiencia en el desarrollo de metodologías para reducir el impacto del hongo quítrido, además de realizar ensayos de reintroducción a la naturaleza. No existe por el momento un tratamiento eficaz para combatir la enfermedad, pero se mantiene el optimismo de poder devolver algún día la rana dorada a su hábitat natural. El Q?bus, el Busito de la Ciencia visitará junto a científicos del PARC escuelas en Chicá, Panamá Oeste el 14 de agosto, Día de la Rana Dorada y El Centro Natural Punta Culebra en la Calzada de Amador organizará un día de actividades durante programa escolar y público en la Semana de los Anfibios, destacando la conservación a través de lecciones enfocadas donde los visitantes podrán ver las ranas (incluyendo ranas doradas nacidas en cautiverio), aprender sobre las valiosas contribuciones que los anfibios hacen a los ecosistemas panameños y descubrir cómo ayudar a conservarlos. Durante este festival también recordamos a Lucrecia Arosemena (QEPD), cuya incansable labor ayudó a que la legislación panameña reconociera el 14 de agosto de 2010 como el primer día nacional de la rana dorada.
Se trama un plan con huevos de rana, para escapar de las altas temperaturas

Un nuevo estudio del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) muestra que los embriones de rana de ojos rojos eclosionan antes cuando se exponen a altos niveles de amoníaco, una señal ambiental de que hace demasiado calor y que está demasiado seco para que los huevos sobrevivan. Las ranas de ojos rojos se han convertido en modelos de portada para la conservación de la selva tropical centroamericana. Además de sus llamativos accesorios, han evolucionado para eclosionar en respuesta a señales ambientales. Este fenómeno les ayuda a sobrevivir a innumerables amenazas de la selva, como depredadores hambrientos, patógenos peligrosos, inundaciones e incluso el cambio climático. Hace tres décadas, la Dra. Karen Warkentin, actual profesore de la Universidad de Boston e investigadora asociada de STRI, se dio cuenta de que los embriones de rana de ojos rojos pueden eclosionar hasta tres días antes de su ciclo normal de desarrollo de siete días. Si consideran que la vida en su gelatinosa guardería es demasiado arriesgada, pueden salir de sus huevos y adentrarse en la relativa seguridad del agua. Pero ¿cómo toman esta decisión las ranas embrionarias? Warkentin descubrió que los embriones de rana de ojos rojos son observadores perspicaces del mundo sensorial que les rodea, capaces de diferenciar entre las vibraciones causadas por una serpiente o una avispa hambrienta y una inofensiva tormenta tropical. Estudios más recientes han demostrado que las ranas de ojos rojos también eclosionan en respuesta a condiciones de calor y resequedad que podrían ser fatales. Al no poder detectar ninguna pista evidente con sus sentidos humanos, el equipo de Warkentin no sabía cómo estos embriones podían saber que sus huevos estaban peligrosamente deshidratados. Javier Méndez Narváez, antiguo estudiante de posgrado en el laboratorio de Warkentin, demostró que las concentraciones de amoníaco — un producto de desecho en los huevos en desarrollo — aumentan a medida que los huevos terrestres se secan. «Ya sea en un entorno natural o bajo el microscopio de un laboratorio, siempre empezamos con observaciones», explica Warkentin. «Así que nos preguntamos si el amoníaco no sería sólo una toxina, sino una información». Los resultados del estudio vincularon la exposición al amoníaco con una eclosión casi inmediata en el 95% de los ensayos, descubriendo una de las formas en que las ranas embrionarias pueden percibir el peligro climático que se avecina. Desde que trabajó por primera vez con Warkentin como pasante de STRI en el 2016, Salazar-Nicholls ha aprendido a saber cuándo los embriones están felices, molestos o simplemente a punto de eclosionar. «Esa pasantía me introdujo en este campo del comportamiento de los embriones de rana que ni siquiera sabía que existía … y me enamoré».