El país se llena de historias de papel

Ochocientos mil estudiantes de Panamá soltaron sus lápices sobre el papel para dar vida al Festival Nacional de Cuentos. Desde los salones de preescolar hasta las aulas de adultos, las aulas se transformaron en escenarios donde los sueños tomaron forma de relato. La ministra de Educación, Lucy Molinar, caminó entre los pupitres celebrando que las escuelas recuperen el pulso de la risa y el asombro. En la Escuela República de Italia, los pasillos se poblaron de personajes que saltaron de las páginas a la realidad.


​Mia Cedeño narró su encuentro con conejos mientras Dara Aguirre detalló la travesía de la pirata Esmeralda por recuperar su corazón en un bosque de mil hojas. Detrás de cada párrafo, la Red Nacional de Docentes de Español y las familias trabajaron para que la lectura deje de ser una tarea y se convierta en un juego. La coordinadora Érida Morales de Balbuena y la maestra Nelly Moreno observaron cómo la redacción permitía a los niños habitar mundos de fantasía y realidad por igual.


​Todo este movimiento de letras y disfraces busca que los libros vuelvan a las manos de los hijos con el apoyo de sus padres. Las historias que nacieron en estos días viajarán ahora hacia una selección final. Los nombres de los autores que logren cautivar al jurado se escucharán con fuerza el 28 de agosto, cuando la Feria Internacional del Libro 2026 abra sus puertas para la ceremonia de premiación