El uso cotidiano del teléfono móvil ha dejado de ser solo un medio de comunicación personal para transformarse en un instrumento de registro histórico y cinematográfico en comunidades alejadas de los centros urbanos del país. A través de la iniciativa «Microhistorias Móviles – Historias que Viajan», la Dirección Nacional de Cine del Ministerio de Cultura implementó un modelo de formación audiovisual que capacita a ciudadanos en el uso de herramientas digitales para la creación de obras comunitarias.
El programa completó, durante su quinto ciclo nacional, cinco intervenciones territoriales distribuidas en las provincias de Darién, Bocas del Toro y Veraguas, además de las comarcas indígenas Ngäbe-Buglé y Guna Yala. La metodología, estructurada en talleres intensivos de cuatro días, abarca la instrucción teórica y práctica en lenguaje audiovisual, narrativa y producción comunitaria, con el acompañamiento técnico de facilitadores del Grupo Experimental de Cine Universitario.

En la jornada realizada en Changuinola, el proyecto convocó a 50 estudiantes de la carrera de Geografía e Historia del Centro Regional Universitario de Bocas del Toro, integrada por 27 mujeres y 23 hombres. Los participantes aplicaron las técnicas de grabación móvil para documentar dinámicas sociales, culturales y tradiciones locales durante las conmemoraciones de la herencia afrodescendiente en la región.


El balance del ciclo anual de la Dirección Nacional de Cine registró la capacitación de 188 personas entre niños, jóvenes, estudiantes universitarios y gestores culturales. Este proceso formativo derivó en la producción final de 12 cortometrajes comunitarios, los cuales fueron presentados en sesiones de exhibición pública ante una audiencia acumulada de casi 2 mil 500 asistentes en las distintas comunidades abordadas.
Las obras audiovisuales resultantes de las cinco regiones intervenidas formarán parte de la Muestra Nacional de Microhistorias Móviles, programada para el 19 de noviembre en la Ciudad de las Artes.
La Dirección Nacional de Cine confirmó la continuidad de esta metodología de producción comunitaria para el próximo periodo, con un plan de cobertura que contempla intervenciones en Taboga, Panamá Oeste, Panamá Este, Los Santos, Chiriquí, Colón y la Comarca Emberá.